Revista E-xpressio Edición 2021

escenarios políticos resulta de poca promoción, pero además, de manera natural esta improcedencia se estrecha aún más hacia el sexo femenino. El resultado al respecto ha sido que actualmente predomina en el alumnado -además de en la sociedad en general- un bajo nivel de información e interés en aspectos políticos y sociales, su interés o contribución al respecto se limita a un plano de observación y de crítica generalmente desinformada, lo que pone en la mesa un prisma urgente por subsanar. El hecho de que en las currículas educativas no se integre educación política resulta por sí solo lamentable, pero además se tendrían que sumar a este hecho las actividades escolares cotidianas que permiten la invisibilización de la mujer -alumnas- cuando consideran desarrollar liderazgos, empoderamientos o autonomías, lo que permite per se -tanto a mujeres como a hombres- trasladar y normalizar la violencia de género a su vida profesional. Estas flosofías basadas en igualdad de género o de impulso hacia el desarrollo profesional de las mujeres -político o de cualquier tipo- no han logrado permear la educación debido a que, en México se formó un sistema educativo carente de esas disposiciones académicas, no obstante, se deberán construir los modelos necesarios para eliminar cualquier tipo de resistencia que se encuentre estrechamente vinculada con el arraigo de las dinámicas académicas tradicionalistas que el profesorado y alumnado urgentemente requieren deconstruir. Por tanto, se deberá poner atención en situaciones puntuales como identifcar los motivos que provocan el rechazo hacia la implementación y ejecución de planes de estudios permeados de igualdad y equidad, y se deberá poner solución a partir de concientizaciones que inicien nuevos estilos de vida y formas de pensamiento. Igualdad política vs mitos. Si nos preguntáramos cuáles son las formas en las que la mujer puede participar en la política, la respuesta es muy sencilla… en cualesquiera que exista; lo anterior se puede percibir como obvio, pero, si refexionamos sobre los mitos y prejuicios que existen al respecto como “las mujeres no suelen presentarse como candidatas a cargos políticos, no están preparadas para ejercer cargos políticos, no les interesa la política, se les difculta convencer a la opinión pública, abandonan la política” o el más peligroso “los hombres y mujeres ya están en condiciones de igualdad política” entonces podemos entender la parte deleznable en la respuesta. A pesar de que cerca del 50% de la población estudiantil de nivel superior la conforman mujeres, y que a las mujeres sí les interesa presentarse como candidatas a cargos políticos, o que tienen las mismas capacidades que los hombres para ejercer cualquier participación política, la realidad es que mujeres y hombres no se encuentran en condiciones de igualdad, Página 16

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