Revista E-xpressio Edición 2021

Respecto al Congreso de la Unión, la legislatura LXIV ha quedado integrada por 241 mujeres en curul, mientras que en el Senado de la República 63 mujeres son senadoras, es decir, sólo un 49%. En la actual legislatura del estado de Coahuila son 15 mujeres diputadas y 10 hombres diputados y es importante mencionar que, de los 38 municipios que integran nuestro Estado, únicamente 14 de ellos son dirigidos por mujeres alcaldesas. Si bien es importante reconocer que la participación política de las mujeres ha ido en aumento, también es relevante aclarar que esto ha sido gracias a la implementación de medidas afrmativas encaminadas a garantizar condiciones de igualdad para las mujeres en la disputa por los cargos de elección popular, pues es principalmente a partir de la reforma político electoral de 2014 y con la entrada en vigor de la reforma constitucional “paridad en todo” de junio de 2019, que el acceso de las mujeres al espacio público ha sido de cierta manera, un poco más transitable, pues según la primera Encuesta Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia Municipal, todavía hasta el 2009, la representación de las mujeres en el ámbito municipal no pasaba del 5.4 % y no se diga a nivel estatal y nacional, en donde los porcentajes de participación política de las mujeres tampoco eran muy justos ni esperanzadores. Me es inevitable mencionar que, el actual proceso electoral, que además es el más grande de la historia de nuestro país, será también la “oportunidad perfecta para entregar a la sociedad resultados altamente positivos en materia de paridad” como bien lo dijo Nadine Gasman durante sesión del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México. Es el momento de que las mujeres nos apropiemos del espacio público con autonomía, seguridad, libertad e independencia, pero sobre todo con nuestras “gafas violetas” bien puestas, pues triste y desafortunadamente, la falta de sororidad política es otro de los retos que enfrentamos, ya lo dice Rita Segato: “El feminismo no puede y no debe construir a los hombres como sus enemigos “naturales. El enemigo es el orden patriarcal, que a veces está encarnado por mujeres”. Nos necesitamos unidas y organizadas, velando y luchando por nuestros derechos desde todos y cada uno de los espacios. Comprender, como tan acertadamente dice Edurne Ochoa, que: “Más allá de los colores y más allá de los partidos, estamos nosotras, las mujeres”. Hablaremos de una participación política sustantiva de las mujeres el día que nosotras mismas seamos conscientes de nuestro poder y de nuestra fuerza política y cuando por fn, logremos visibilizar que no debemos nuestra participación en el espacio público a ningún “padrino político”, que no nos de miedo desalinearnos ni romper moldes y que, si bien la lealtad política es importante, la Página 9

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