18 REVISTA DIGITAL DEL TECZ El derecho es tan antiguo como la propia civilización, ya que se puede afirmar que surgió a raíz de las relaciones humanas, para regularlas, perpetuarlas y en su caso sancionarlas cuando se separan de lo permitido. “Así como Galileo observaba el cielo y su inmensidad buscando a las estrellas, nosotros, los abogados, observamos en nuestro camino como los derechos asisten al bautismo y a los funerales de las relaciones jurídicas”. (P. Calamandrei, Proceso y Democracia). Esto lo podemos advertir, por ejemplo, al estudiar los antiguos textos de derecho, uno de ellos, el denominado Nociones del Derecho Usual, de Genaro García, obra que fue publicada en 1906 y recopila conceptos básicos en diversas materias, que se encontraban en esa época estrechamente relacionados a pesar de ser de materias diversas. “Habent sua sidera litis” (la litis también tiene sus estrellas), es una frase que usaba el gran procesalista Piero Calamandrei para denostrar la calidad de algunos abogados y juzgadores que tomaban a la justicia a la ligera, y para incentivar a los estudiantes y recién graduados a persistir en lo correcto, aun en contra del pronóstico de los “astrólogos”, que no son otra cosa más que los operadores del sistema. Con esa idea, pretendo comenzar este apartado, dado que nos encontramos en una época convulsa para el derecho y para el estado de derecho mexicano. Se han realizado reformas tendientes a la centralización del poder, y las instituciones legales que le habían dado forma al país se han ido transformando paulatinamente, se extinguieron diversos organismos públicos autónomos con justificaciones presupuestales por encima del peso técnico que tenían. Fue transformado el poder judicial y mucho se ha hablado de lo inefectivo que está resultando el nuevo sistema de elección popular, no solo por el mecanismo que presentó grandes deficiencias al momento de la elección de los juzgadores, esto por lo complicado de las boletas, el uso de acordeones y otras prácticas cuestionables, sino también por la falta de capacidad técnica que han mostrado algunos que resultaron electos mediante el voto popular; y que han sido evidenciados por los abogados postulantes. Justicia Municipal, el eslabón perdido. Para ser más ilustrativos; actualmente, en esta ciudad capital se cuenta tanto con una Unidad de Jueces Cívicos, como con un Juzgado Municipal, la primera se integra por dieciocho Jueces Cívicos y personal auxiliar tales como médicos dictaminadores, trabajadores sociales, y administrativos, principalmente se encargan de llevar a cabo los procedimientos de calificación de multas provenientes de la alcoholimetría y de conflictos tales como peleas vecinales, y faltas a la moral pública. En cambio el segundo, cuenta con un esquema “más jurisdiccional”; se conforma por un Juez, seis Secretarios, dos actuarios y personal administrativo; que se encargan de ventilar los recursos de inconformidad que presentan los ciudadanos en contra de los actos administrativos de la autoridad municipal y de sancionar las infracciones provenientes de faltas administrativas en materia urbanística, de protección civil, medio ambiente o comercio, etc. tales como construir sin permiso, contaminar, o poner en riesgo a la ciudadanía por la falta de pólizas o permisos administrativos.
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