Revista TECZ 2025

49 REVISTA DIGITAL DEL TECZ En el ámbito de la justicia electoral, esta exigencia adquiere un carácter reforzado, ya que cada decisión incide directamente en la integridad de los procesos comiciales y en la vigencia de los derechos político-electorales, solo mediante sentencias claras, fundadas y racionalmente motivadas puede preservarse la confianza ciudadana y consolidarse una justicia verdaderamente democrática. En suma, se sostiene que una sentencia judicial no solo debe identificar los hechos y las normas aplicables, sino también exponer de manera transparente el razonamiento jurídico que la sustenta, cuando falta alguno de estos elementos, no se está frente a una resolución jurisdiccional propiamente dicha, sino ante un acto administrativo, solo una adecuada interpretación y argumentación jurídica hacen posible no solo la aplicación del derecho, sino la realización efectiva de la justicia en la vida social. El presente ensayo se estructura en tres partes: en la primera, se examina en qué consiste la justificación de las decisiones judiciales, entendida como el proceso racional y normativo que legitima el ejercicio jurisdiccional; en la segunda, se aborda la evolución y construcción de las principales teorías que han explicado la justificación de las decisiones judiciales, desde el modelo silogístico hasta las concepciones argumentativas y axiológicas; finalmente, se analiza cómo los tribunales electorales, a través de sus decisiones interpretativas motivan sus sentencias y se propone la necesidad de construir un método de evaluación y ponderación de los elementos que integran la justificación de la decisión judicial en el ámbito electoral. I. La Justificación de las decisiones judiciales La sentencia 1 constituye un elemento de la más alta relevancia democrática en un Estado constitucional de derecho, las resoluciones emitidas por los juzgadores, en su calidad de garantes del régimen democrático —cristalizado, entre otros, en la Constitución y en el sistema de derechos fundamentales—, son los instrumentos mediante los cuales se salvaguardan los principios de certeza y seguridad jurídica, a través de una impartición de justicia fundada en la independencia, imparcialidad, objetividad y legalidad (Nava Gomar, 2010, p. 53). La sentencia constituye un acto procesal conclusivo mediante el cual el órgano jurisdiccional pone fin a la controversia, ya sea resolviendo el fondo del asunto o pronunciándose sobre cuestiones previas que impidan abordarlo, no obstante, su función no se agota en ese carácter resolutorio, el juez, al dictar sentencia, debe ofrecer una respuesta razonada a las pretensiones y argumentos formulados por las partes, explicando las razones jurídicas y fácticas que sustentan su decisión, en este sentido, Trejo Orduña (2019, p 224), retomando a Calamandrei, recuerda que los magistrados enfrentan con frecuencia una paradoja que resume con agudeza la complejidad del acto jurisdiccional: “Sentencia de fácil decisión, pero de difícil motivación.” Con ello alude a que, mientras el sentido de la decisión puede resultar evidente para el juez, su justificación racional exige un esfuerzo argumentativo profundo, capaz de hacer comprensible, transparente y legítima la conclusión adoptada. 1 Sentencia proviene del latín sententia, que significa máxima, pensamiento corto, decisión. Es la resolución que pronuncia el Juez o Tribunal, para resolver el fondo del litigio, conflicto o controversia, lo que significa la terminal normal del proceso.

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