Sus palabras son refejo de las vicisitudes que enfrentamos las mujeres para ser reconocidas y respetadas como sujetas políticas de derechos; por ello, es que el feminismo coloca las bases del entendimiento de estas desigualdades, violencias y discriminaciones que nos atraviesan de manera sistemática y estructural; visibilizando desde un enfoque interseccional y de derechos humanos, cuáles son las realidades que enfrentamos las mujeres al exigir el cumplimiento efectivo de nuestros derechos políticos y electorales y al querer tener acceso al poder; ese poder, que como bien lo dice Isabel Rauber (2003), “no puede explicarse de forma completa, ni entenderse como ejercicio de las sociedades humanas, prescindiendo del análisis de las relaciones de género que lo sustentan y sobre las que se sustenta”. Defnitivamente, aún son muchos los obstáculos que debemos enfrentar las mujeres para participar en la política. Como diría Celia Amoros, “pareciera que nuestra participación en la esfera pública es efímera y esto no puede seguir ocurriendo”. Ya no permitiremos ser consideradas como piezas de ajedrez y meros instrumentos políticos para ayudar a los hombres a llegar al poder. Las mujeres queremos y necesitamos tener acceso al poder, con poder. No basta con tener una representación descriptiva y simbólica en la esfera pública, requerimos de una representación y una igualdad sustantiva en la política y que al estar en la esfera pública y desde todos los espacios se haga efectivo nuestro derecho a tener vidas libres de violencias. Participación Política de las Mujeres en México. El padrón electoral en México con corte al 09 de abril de 2021, es de 94,761,573 ciudadanas y ciudadanos registrados y la lista nominal con corte a la misma fecha es de 93,984,196 siendo las mujeres el 52% en ambas cifras. Las mujeres somos un mayor porcentaje de la población y las estadísticas señalan que somos quienes más votamos, sin embargo, no somos votadas de la misma manera, pues en la historia de nuestro país ha habido únicamente 9 gobernadoras, actualmente, sólo dos de ellas ostentan el cargo de gobernadoras a nivel nacional, que representa apenas el 6.25% de las gubernaturas e implica que el 81.25% de los estados nunca ha tenido a una mujer como titular del Ejecutivo Estatal. En un mapa elaborado por ONU Mujeres y la Unión Interparlamentaria denominado “Mujeres en la política 2020” se refere que México ocupa la posición 34 de 190 países en los que mujeres tienen cargos ministeriales. En un análisis más detallado por la agrupación “Strategias”, las entidades con mayor número de alcaldesas son Veracruz, Oaxaca y Puebla. En tanto que en los congresos locales actualmente hay 1,113 legisladores locales, de los cuales solo 546 son mujeres. Los estados con mayor presencia de mujeres en los congresos son Morelos, Chiapas y Tlaxcala. Página 8
RkJQdWJsaXNoZXIy MjU2NTE3Mw==