Reconocimiento, respeto y trato digno de las personas trans en la participación política “Los discursos de odio terminan en crímenes” Salma Luévano Primera Diputada Trans en México Resumen: La democracia dentro del Estado mexicano ha tenido un desarrollo evolutivo transcendental en la última década, especialmente con la integración de los derechos humanos a partir de la reforma constitucional del 2011. El derecho electoral se ha concentrado en la necesidad de involucrar la participación ciudadana en el ámbito político con base a los principios de igualdad, no discriminación y libre de todo tipo de violencia. El presente ensayo reconoce el valor y los logros de la comunidad trans en la búsqueda del reconocimiento de los derechos políticos-electorales, así también, pretende hacer una refexión hacia el lector sobre las resistencias, retos y obstáculos que persisten actualmente en la política mexicana, especialmente los conducidos desde los cargos públicos. Pocas cosas en la vida son de gran satisfacción, en el desarrollo individual y humano nada es tan gratifcante como el poder vivir de manera honesta y decorosa en la forma y medidas que mejor nos favorezcan, apegadas a ley, pero fundamentalmente, haciendo aquello que nos haga realmente felices. En una sociedad existe diversidad de personas en una forma inimaginable, somos absolutamente distintos desde lo físico, intelectual, emocional y espiritual, tenemos perspectivas de vida divergentes que nos hace únicos e irrepetibles, son todas estas características las que nos hace verdaderamente auténticos. En el ámbito de los derechos humanos lo que impera dentro de ellos es la tan mencionada “dignidad humana”, un par de palabras que en conjunto se tornan complejas para determinar su alcance en un concepto único, toda vez que no podemos determinar un solo signifcado a las diferentes formas de vida humana que puedan existir en una nación y el mundo entero. Per se, se puede estudiar y analizar las situaciones en concreto y con base a los principios y las disposiciones jurídicas es posible determinar de manera muy particular hasta qué punto se puede benefciar o perjudicar la dignidad de una persona. En las diversidades de conceptos, uno que en lo particular me resulta cómodo es el otorgado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación: “La dignidad humana es un valor supremo establecido en el artículo 1o. de la Constitución Política Página 37
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