30 Representación política y legitimidad democrática La legitimidad democrática puede entenderse como la aceptación social de las instituciones políticas y de las decisiones que estas adoptan. Desde un enfoque sistémico, la legitimidad se construye a partir del apoyo difuso hacia el sistema político, el cual está condicionado por la eficacia institucional, la percepción de justicia en los procesos políticos y la capacidad de respuesta de las autoridades frente a las demandas sociales (Easton, 1965). En este sentido, la representación política constituye un elemento esencial para la construcción de la legitimidad. Un sistema representativo será considerado legítimo en la medida en que logre reflejar de manera efectiva la diversidad social, política y cultural de la ciudadanía, así como canalizar sus demandas hacia decisiones públicas concretas (Sartori, 1994). En el caso de los congresos locales en México, la representación se articula a través de sistemas mixtos que combinan el principio de mayoría relativa con mecanismos de representación proporcional. Este diseño institucional busca equilibrar la gobernabilidad con la pluralidad política; sin embargo, en la práctica, puede generar distorsiones que afectan la percepción de legitimidad. Entre estas destacan los fenómenos de sobrerrepresentación y subrepresentación, los cuales pueden derivar en configuraciones legislativas que no reflejan de manera fiel la distribución del voto ciudadano (Nohlen, 2004). Retos de la legitimidad democrática en el ámbito local Abstencionismo y participación ciudadana Uno de los principales desafíos para la legitimidad democrática en los congresos locales es el abstencionismo. En términos generales, las elecciones locales en México registran niveles de participación inferiores a los de los procesos federales, lo cual debilita la base de legitimidad de los representantes electos (Instituto Nacional Electoral, 2023). Este fenómeno no solo reduce la representatividad de los órganos legislativos, sino que también evidencia una desconexión estructural entre la ciudadanía y las instituciones políticas. Dicha desconexión puede explicarse por factores como la percepción de irrelevancia de las elecciones locales, la falta de información sobre las funciones del poder legislativo y la limitada visibilidad del trabajo parlamentario. ARTÍCULOS
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