Revista E-xpressio Edición 2021

en la Constitución. Fue hasta 1974 cuando se incluyó la igualdad entre la mujer y el hombre, 27 años después se eleva rango constitucional el principio de igualdad y no discriminación (Lara 2013). Debemos partir de la idea que los derechos humanos son prerrogativas que tenemos todas y todos como seres humanos. Dichos derechos se caracterizan por su universalidad, inalienabilidad, imprescriptibilidad, progresividad e indivisibilidad. Los derechos humanos son inherentes a todas las personas, independientemente de la nacionalidad, género, origen étnico o nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición. En materia de derechos humanos existen obligaciones claramente fjadas, que los Estados deben de cumplir, las cuales son: promover, respetar, proteger y garantizar. Pero al incurrir en violaciones a derechos humanos emergen las obligaciones de prevenir, investigar, sancionar y reparar. Se puede observar que existe un reconocimiento del derecho a la igualdad y no discriminación, pero no ha sido garantizado en realidad. La obligación de garantizar es la más compleja, ya que implica hacer efectivo el contenido de las normas para que las personas puedan disfrutar los derechos. En la actualidad las mujeres sufren una brecha de desigualdad enorme en diferentes ámbitos, que han impedido el disfrute de sus derechos, como es el caso del espacio para la toma de decisiones. La igualdad se es la utopía que marcan las leyes y la realidad social lejana de lograr. La ruptura de la participación política de las mujeres. La participación política es un concepto multidimensional que implica: 1) votar (sufragio activo), 2) ser votadas (sufragio pasivo), 3) actividad comunitaria, 4) actividad particular y 5) ejercicio de cargos públicos en dirección política (Molina 2002: 17). La violencia política ha sido una forma de represión contra la mujer para someterla y evitar que llegue a los espacios para la toma de decisiones. En este punto me centraré en el derecho de las mujeres a ser votadas. Todas las personas tienen derecho a una vida libre de violencia, en los últimos años la violencia contra las mujeres se ha vuelto una práctica generalizada y sistemática de violaciones a derechos humanos. Pero ¿Qué implica el derecho a vivir una vida libre de violencia? Se refere a que ninguna acción u omisión cause daño o sufrimiento psicológico, físico, económico, sexual o la muerte. Tal derecho también contempla el derecho que las mujeres tienen al reconocimiento, goce y ejercicio de todos los derechos, bajo el respeto de su dignidad humana (ACNUR 2007). Los Estados tienen la obligación de garantizar el derecho a una vida libre de Página 34

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